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ADAPTACIONES METABOLICAS A LA PÉRDIDA DE PESO

8 de enero, vuelta de las vacaciones de navidad, y con ello el comienzo de los propósitos que nos hemos marcado este año nuevo, uno de los más populares y más escuchados es voy a ponerme a “dieta”.

Empiezas la semana pensando en la pérdida de peso y con las pilas cargadas, cambias el desayuno típico que hacías de galletas y café con leche, te preparas un poco de pan integral con tomate natural exprimido, aceite de oliva y un poquito de jamón serrano, ya te sientes mejor contigo mismo. Cuando sales de trabajar corres a apuntarte al gimnasio y estas 2 horas sin parar de hacer ejercicio,  tienes las reservas de energía llenas gracias a los turrones que te has comido estas navidades. Te sientes con ganas de cumplir todas tus metas.

Según van pasando las semanas sigues  recortando más las calorías y la cantidad de comida que ingieres, llegando a llevar una dieta de 600-800 kcal, moderada en proteína y baja en carbohidratos, sigues con la pérdida de peso, gran parte de ello debido a la pérdida de agua y glucógeno, pero llega un momento que sin darte cuenta vuuelves a ingerir una gran cantidad de calorías, normalmente provocado  por el deseo exagerado  de ingerir alimentos poco saludables y más palatables que aportan gran cantidad de calorías y activan nuestros sistemas de recompensa y placer, además de reducir tu actividad física debido al cansancio y la fatiga que tienes acumulada.

Al cabo de unas semanas o meses has vuelto a recuperar el peso con el que empezaste pero esta vez además derrotado/a a nivel mental ya que has puesto todo de tu parte y no ha tenido éxito.

Vamos a explicar de manera resumida los mecanismos compensatorios y las hormonas implicadas que llevan tu organismo a esta situación:

CONTROL DEL APETITO

Primero de todo debemos saber quién es el encargado de tomar las decisiones. Es considerado el órgano más importante, ya que es el centro de control de todo lo que ocurre en nuestro cuerpo ya sea de forma voluntaria o involuntaria, hablamos del CEREBRO.

Dentro de este se pueden encontrar distintas zonas encargadas de regular específicamente ciertas acciones, nosotros nos vamos a centrar en el hipotálamo, el cual se considera el centro regulador a nivel metabólico y hormonal, ya que recibe la información de cuanta grasa tenemos y cuantas calorías hemos consumido, por lo que tendrá un papel fundamental en la pérdida de peso y composición corporal.

A su vez, el hipotálamo esta subdividido en varios núcleos,  destacando en este caso el núcleo arcuato, que es el encargado del control del apetito. Dentro de este tenemos dos circuitos neuronales con funciones opuestas, podemos diferenciar los neuropéptidos anorexígenos (promueven la pérdida de grasa) en el que encontramos la pro-opiomelacortina (POMC) o la hormona estimulante de melanocitos (a-MSH) y la transcriptasa relacionada con la cocaína-anfetamina (CART) ,y por otro lado los neuropéptidos orexígenos (promueven la ganancia de grasa y aumento del apetito) en el que encontramos al neuropéptido Y (NYY) y el péptido relacionado al agutí (AgRP).

Interacción endocrina y neuronal en la regulación de la homeostasis y el apetito.

 

LEPTINA

La leptina es una hormona liberada por el tejido adiposo, ésta viaja por el torrente sanguíneo hasta llegar al hipotálamo, y allí da la información de cuanta grasa tenemos y cuantas calorías estamos consumiendo.

Se une a receptores propios en las neuronas hipotalámicas teniendo influencia directa en hormonas como testosterona, estrógenos, hormona de crecimiento, insulina u hormona tiroidea, incluso control del sistema inmune.

Ésta actuará en el núcleo arcuato inhibiendo la actividad de las neuronas AgRP/NYY, y a su vez estimulará las neuronas POMC. Esto provocará una mejor ingesta de comida y un mayor gasto calórico por parte del organismo. La leptina también se relaciona con otras funciones beneficiosas para nuestro organismo:

  • Mejor sistema inmune, al aumentar la proliferación de células T.
  • Niveles más altos de hormona de crecimiento e IGF-1
  • Mejor control glucémico
  • Niveles más altos de T3, lo que conlleva a un mayor gasto calórico y un mayor uso de ácidos grasos por parte del tejido muscular.

Cuando entramos en déficit energético para perder grasa, poco a poco nuestros niveles de leptina empiezan a descender, esto producirá una menor actividad de POMC y a su vez un metabolismo más lento y mayor apetito. Esta es la manera que tiene nuestro organismo de defenderse de los déficits energéticos y la pérdida de grasa que ocasiona.

Rol de la leptina.

 

GHRELINA

La ghrelina es un péptido liberado por la mucosa del estómago, aunque puede expresarse en diferentes tejidos pudiendo producir efectos tanto paracrinos como autocrinos. Podemos dividirlos en:

  • Control de la hormona de crecimiento GH
  • Regulador del hambre
  • Funciones gastrointestinales
  • Funciones cardiovasculares

Nosotros vamos a centrarnos en su papel regulador del apetito.

La ghrelina al contrario de la leptina, le dirá a nuestro organismo que no hemos consumido la cantidad necesaria de alimentos o energía y favorecerá las vías que estimulen el apetito.

Como era de esperar la ghrelina actuará sobre el núcleo arcuato del hipotálamo donde estimulará la actividad de las neuronas AgRP/NYY, péptidos orexígenos que estimularán el apetito, provocando una acción antagonista a la leptina.

Un dato interesante a tener en cuenta, es que la ghrelina se libera siguiendo un patrón de frecuencia de comidas, es decir si nosotros normalmente seguimos una dieta con 5 comidas al día, tendremos 5 pulsos de ghrelina durante el día, este es el motivo por el cuál personas que pasan de hacer 5 comidas al día a hacer 3 tienen más hambre los primeros días hasta que el cuerpo se acostumbra.

Cuando una persona decide ponerse a dieta y comienza a perder grasa, el hipotálamo pone en marcha los mecanismos compensatorios y esto hace que se produzca un aumento de la ghrelina, que provocará mayor apetito.

HORMONA TIROIDEA T3

La hormona tiroidea es otro de los órganos con un papel importante sobre el metabolismo. Se sintetiza en el hígado a través de la T4. Los encargados de controlar la cantidad de T3 que circula en plasma son el hipotálamo a través de la hormona liberadora de tirotropina (TRH) y la hipófisis, a través de la hormona estimulante tiroidea (TSH). Alguna de sus funciones son:

  • Mayor tasa metabólica
  • Mayor sensación de calor
  • Estimulación de la lipólisis
  • Aumento de la hormona de crecimiento GH
  • Aumento de la frecuencia cardiaca

Cuando recortamos calorías de nuestra dieta el hipotálamo responde alterando la liberación de TRH que afectará a la liberación de TSH y éstas a su vez a los niveles de T3. El resultado se traduce en un metabolismo más lento y más eficiente a la hora de consumir energía, el organismo activa el modo “ahorro”.

Relación entre la leptina y tiroides.

 

Como resumen, podemos decir que nuestro organismo se defiende frente a un agente estresor como en este caso es la pérdida de peso, alterando las distintas hormonas que regulan el apetito y el gasto energético.

  • Descenso de la leptina y POMC, reduciendo el gasto energético y la saciedad. El hipotálamo detecta falta de alimentos y de energía lo que provoca aumento de la ghrelina y la expresión de los péptidos neuronales orexígenos (AgRP/NYY) que estimulan el apetito.
  • Se produce un aumento del cortisol, esto favorecerá la resistencia a la insulina y mayor deseo por alimentos más palatables.
  • Al aumentar los niveles de cortisol, se reducirá la conversión de T4 a t3 en el hígado, lo que provocará un metabolismo más lento y más eficiente en el consumo de enrgía.

En el siguiente post, veremos algunas prácticas a seguir para evitar que se produzcan en cierta medida estas adaptaciones metabólicas a la pérdida de peso.

 

¡GRACIAS!

 

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REFERENCIAS

Sergio Espinar. Endocrinología y neurobiología de la obesidad. Instituto de Ciencias de Nutrición y Salud.

Bouret, SG, Draper, SJ, y Simerly, RB (2004). Acción trófica de la leptina sobre las neuronas hipotalámicas que regulan la alimentación. Science , 304 (5667), 108-110.

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Autor: Pablo Ruíz. 11 de Enero de 2018.

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